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Elecciones Atizapán de Zaragoza 2018

4 Jun

Junio 4, 2018. A menos de un mes de las elecciones –federales y locales, en este caso– me encuentro en el mismo dilema que muchos mexicanos: no sé por quién votar. El caso se complica cuando se trata de elecciones locales, porque las campañas se vuelven menos mediáticas y más difíciles de seguir.

Atizapán de Zaragoza

Es uno de los 125 municipios del Estado de México, forma parte del “corredor azul panista” y actualmente tiene como presidenta municipal a Ana Balderas Trejo, de quien hablaremos más adelante.

En 2010 el municipio tenía 489,937 habitantes y se estima que en tres años más (2020) llegue a 627,330 atizapenses (INEGI). La escolaridad promedio es de nivel primaria (64%) y secundaria (45%).

Este 2018 hay elecciones para elegir presidente de la república, senadores, diputados federales, diputados locales y presidente municipal. Hablaremos de este último caso.

Candidaturas a la Presidencia Municipal

Hay seis candidaturas para este puesto:

Ana Balderas Trejo

Es la actual presidenta municipal con licencia, busca reelegirse para un segundo período. Llegó al cargo en alianza PAN-PT, aunque ahora la postula la alianza PAN-PRD-MC.
Saltó a la fama (inter)nacional como #LadyAlcaldesa en 2016, desde entonces ha trabajado el marketing político para mejorar su imagen.

En diferentes colonias ha respondido a crisis como inundaciones o las afectaciones del pasado 19 de septiembre de 2017. En general su gestión tiende a realizar bacheo periódicamente. Además, a principios de este 2018 invirtió 3.2 millones de pesos para implementar drones de vigilancia .

En mi colonia ha realizado cuatro obras importantes: puso cámaras de vigilancia, realizó reencarpetamiento de las calles principales, cambio de luminarias y balizamiento de calles. Y los resultados son: las cámaras de vigilancia han ayudado a detener a algunos criminales en flagrancia, pero los asaltos continúan; el reencarpetamiento duró un par de meses a lo mucho, varias luminarias ya están descompuestas (no llevan ni tres años) y el balizamiento se implementó hace un par de meses y ayuda a los peatones.

Por otra parte, no tengo idea de cuáles son sus propuestas para el siguiente período, aunque sus resultados son medianos.

Ruth Olvera Nieto

En medios, todos auguran su fracaso, pues la favorita es Balderas. Su nombre me sonaba, resulta que la candidata de Morena, PT y Encuentro Social fue presidenta municipal en Tlalnepantla y viene del PAN. Sus propuestas son muy similares a las de Ana Balderas hace tres años –alumbrado público, seguridad, pavimentar calles– y ya hace campaña en Atizapán, en su biografía de Twitter se sigue proclamando como “Tlalnepantlense” :(

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Enrique Geyne Gutierrez

Es el candidato del PRI, tiene 36 años. Su campaña gira en torno a sus atributos positivos: juventud y honradez. Es presidente de la Asociación Civil “Unidos Impulsando Atizapán A.C.” (UNIMAC) que en los últimos cuatro años llevó brigadas de salud a diferentes colonias del municipio –con la cara de su presidente, desde luego. Al tratar de investigar más sobre la labor de esta Asociación me encontré con que el dominio está disponible http://unimac.org

Me parece que fue diputado local pero no he encontrado su trayectoria política en ningún lado, ni siquiera en el sitio del partido. En LinkedIn dice que es Licenciado en Comercio Internacional, tiene diplomados en la UNAM y Harvard, así como una maestría en Administración Pública y Políticas Públicas. En Facebook su descripción es más amplia, pero sólo puedes verla si tienes cuenta (y yo ya no uso la mía).

Pedro Rodríguez Villegas

A este personaje lo postula el PVEM, y ya fue alcalde de Atizapán de Zaragoza con el PAN de 2013 a 2015. Recibió una administración en quiebra moral y financiera –herencia del priista David Castañeda Delgado– pero no levantó cargos administrativos ni penales en su contra.

Al contrario, su administración continuó con los excesos de su antecesor y sus escándalos administrativos abundan, por ejemplo cuando dejó de pagar la recolección de basura, cuando se duplicó el sueldo, o cuando le encontraron una casa de 22 millones de pesos –cuando su registro era de 8 millones de pesos.

Su actual campaña gira alrededor de los hashtags: #PedroEsElBueno #AtizapánEsVerde y #YaLoConoces . Y sí, sus propuestas sí tienen que ver con el cuidado al medio ambiente y los animales de compañía –por el partido que lo postula– que son un buen diferencial, pero al conocer su anterior administración, sirven de poco.

Juliana Bueno Carmona

Es la candidata de Nueva Alianza, esto es lo único que encontré de ella. No he visto mantas, ni la encuentro en redes sociales, ya ni en google. ¿Neta están haciendo campaña?

Elías Cardozo Zanabria

Es el candidato del Partido Vía Radical; es el más joven de los contendientes. Parece sacado de una *boyband*, sus propuestas son claras, aunque algunas difíciles de realizar –pavimentar con concreto hidráulico las vías principales– pero tendrían mejores resultados en el largo plazo.

Tampoco encontré su trayectoria, en la página de su partido dice que “es un político comprometido con su municipio y su gente”, es una bonita frase que no dice nada de él.

Entonces, ¿por quién votamos en Atizapán de Zaragoza?

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Sabores y recuerdos

18 Oct

Todo el 2017 lo he pasado en Yucatán, y aunque disfruto la seguridad que hay en Mérida, extraño mucho la comida de “la capital”. Como dice mi papá “nos quedamos con el sabor del lugar de donde somos”

Ya me muero de ganas de regresar al centro del país, por más que la Península de Yucatán tenga una gastronomía deliciosa, es también un poco monótona y los ingredientes locales no tienen tanto sabor (casi no hay tierra fértil, y la que hay carece de minerales; el Atlántico también es menos salado que el Pacífico, o eso dice la leyenda).

Pero además del sabor que me falta en los ingredientes, muero de antojo de platillos que tengo asociados a mi familia, como escribió Marcel Proust en “En busca del tiempo perdido“, los recuerdos también se detonan por sabores, aromas o situaciones.

Para mí, como para muchos mexicanos, seguro tienen platillos preferidos que les recuerdan reuniones familiares y festejos específicos.

Los mejores tacos de suadero los preparaba mi abue Martín, el pozole verde es la especialidad de mi abue Elba, extraño los panqués y flanes que preparaba mi mamá, los tacos de barbacoa me recuerdan los desayunos con mi papá, las carnitas estilo Michoacán me recuerdan a uno de mis tíos…

Los sopes, pambazos y tostadas de pata son antojitos típicos de las reuniones con mi familia materna. Los chiles en nogada y el pulpo en su tinta, son característicos de mi familia paterna.

La primavera me sabe a arroz con leche, el verano a dulce de zapote negro, el otoño es de frutas en almíbar y el invierno a ponche de frutas.

Aquí ya dejé de buscar muchos de éstos platillos, porque nunca saben igual y eso me rompe el corazón de a poquito. Me emociona que ya estoy por regresar.

Y a ti, ¿qué sabores te traen recuerdos?

Imagen de Pixabay.

Terremoto CDMX. Parte 1.

21 Sep

¡Qué difícil es saber que hay una emergencia y estar tan lejos!

Y es que desde mediados de agosto y lo que vamos de septiembre los desastres naturales no han dado tiempo para respirar; desde huracanes super poderosos que provocan inundaciones masivas, hasta sismos y terremotos que colapsan comunidades y ciudades enteras.

Creo que no sabía lo mucho que quiero a la Ciudad de México hasta que la vi tan rota como en los videos del terremoto del 19 de septiembre de 2017. Saber que hay edificios derrumbados en calles y colonias donde viven, trabajan y se mueven a diario amigos, familiares y conocidos me rompió el corazón, en especial en las zonas que reconocí como mis antiguos lares.

Notas como ésta, por ejemplo “¿quiénes son los Topos?” hacen que pierda la fe en la buena voluntad de los rescatistas, pero tienen un punto: en 32 años no se han profesionalizado para dar la mejor respuesta ante una emergencia.

Las noticias de personas asaltando en casas y afuera de las zonas evacuadas también son para perder la fe en los mexicanos, ¿qué tan mal hay que estar para aprovechar la tragedia y seguir lastimando a nuestros vecinos?

Les confieso que las primeras horas sentí mucha impotencia de no poder ayudar salvo por donaciones online; pero ver reacción inmediata de la sociedad ofreciendo sus casas, restaurantes convirtiéndose en comedores comunitarios, empresas de todos los tamaños ayudando en las comunidades.

Por otra parte, enterarme de la cantidad inmensa de voluntarios, víveres, centros de acopio y ayuda en general, me devolvió la certeza de que los buenos somos más, que vamos a salir adelante a pesar de todos aquellos que hacen leña del árbol caído.

Me resulta interesante saber la respuesta de las redes sociales para organizar, distribuir, alertar y ayudar a la población civil desde los primeros minutos me pareció fantástico; si bien, con el paso de las horas la información pasó a ser confusión, como en el caso del derrumbe del Plaza Condesa, pero de nuevo vinieron medidas para evitar el caos.

Espero poder volver sobre este tema más adelante, ya que creo que es el primer desastre en la ciudad de México que se vivió con redes sociales. También revisar el papel de los medios masivos, de los actores políticos y otras instancias de poder.

 

Mérida

19 Ene

Empecé el año viviendo en esta ciudad, ¿cómo es?

Este año estoy en Mérida, que más que una ciudad es como un pueblote, por más que los meridanos digan lo contrario. Vine aquí por cuestiones de trabajo y sigo adaptándome al estilo de vida.

Es cierto que aquí hace mucho calor. Todos saben que soy bastante friolenta, pero aquí sólo uso suéter en la oficina, cuando ponen el aire acondicionado y parece refrigerador.

Digamos que el invierno aquí es como la primavera en la Ciudad de México y no se antoja nada tomarse un ponche caliente. Este invierno, son contados los días que la temperatura bajó los 20º C.

Aquí al frío le llaman “heladez” y lo definen como “un frío húmedo que se mete hasta los huesos y no se quita ni con suéter, chamarra, cobija ni nada”. Por ridículo que parezca, he encontrado gente usando chamarra, botas bufanda y gorro de invierno. En mi experiencia, basta con un suéter y apagar aire acondicionado y ventiladores.

A lo que no me acostumbro es a que caiga un tormentón de repente, y como ya no salgo con suéter, siempre acabo empapada. Las lluvias refrescan en esta temporada del año, pero en verano sólo alborotan el calor.

Entre las cosas que me gustan de estar aquí es la casi inexistente contaminación del aire, lo que me evita complicaciones de asma y alergias; y la baja contaminación lumínica, que permite ver el cielo lleno de estrellas (¡cómo en las películas!).

Además, la vida aquí es bastante más económica que en la ciudad de México y no hay inseguridad.

Entre lo que no está tan padre son los mosquitos, aquí llega la variedad que transmite dengue, chikungunya y zika, y yo soy un imán de mosquitos. Mi solución es tomar complejo b, que me ha funcionado bien; o usar repelente, que sí funciona pero hay que aplicar cada 4 horas.

El primer día que estuve en mi departamento se metió una “besucona”, es una lagartija rosa/transparente que hace ruidos como de mandar besitos para reclamar su territorio. Ésas me dan cosa (¡son como humanitos reptilianos!), pero están en todas partes, no son venenosas y comen insectos.

Lagartija Besucona

Imagen de Flickr.

Las calles están llenas de basura. No es que haya un bote de basura cada tres pasos como en CDMX, pero tiran basura donde sea.

Los meridanos se quejan de los “foraños”, en especial gente de Quintana Roo y Campeche, que traen todos los problemas a Yucatán.

Y sí, todos son lentos hasta la desesperación. Cuando caminan, cuando manejan, cuando pides de comer… Donde son más o menos “rápidos” es en los lugares turísticos, aunque una vez tuvimos que cancelar una orden de tacos al pastor, luego de 45 minutos de espera.

El transporte público es de tarifa única, cuesta $8 y todos se paran de pestañas porque lo acaban de subir $1; la mayoría de las rutas llega al centro de la ciudad.

Casi todos son camiones viejos y descuidados; las rutas las operan empresas privadas de transporte de pasajeros y aún te dan un boletito cada que te subes, como hacía hace años el ruta100.

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La playa más popular está en Progreso, me queda a unos 40 minutos, pero no he ido.

Cuando empecé a contarle a mi familia y amigos cercanos que venía a Mérida, todos me dijeron que tenían conocidos aquí. Ustedes, ¿a quién conocen que viva en Mérida?